Guía práctica para visitar Oporto

Autora invitada: Caro Cinto

A simple vista, Porto u Oporto parece una ciudad mucho más amable al turista que la desordenada Lisboa. Sin embargo, vale caminar un par de cuadras para poder sentir su espíritu rebelde y algunos de sus rincones que le escapan a la belleza ordenada que suelen tener el resto de las ciudades de Europa.

Uno de los primeros puntos que hay que ubicar en la ciudad es la costanera, que rodea el río Duero. Es una zona portuaria muy particular desde donde se puede observar un perfil -muy descriptivo de lo que es la ciudad-  colorido, con casitas pintadas de amarillos, azules y verdes, toldos color blanco y las típicas terrazas donde locales y turistas disfrutan de un buen vino.

Oporto fue árabe, española y finalmente portuguesa y todas esas huellas siguen intactas en cada una de sus calles. Una de las cosas que más llama la atención de los buenos observadores es la mezcla de arquitecturas muy variadas que van desde fachadas con azulejos color azules, hasta frentes al mejor estilo barroco.

Durante varios años también fue capital de la cultura de Europa y, en ese momento, se construyó su Casa de la Música, un punto que no debe dejar de visitarse. Y hablando de lugares para conocer, te dejo algunos imperdibles para tu primera vez en Oporto.

Guía práctica para visitar Oporto

Rua Santa Catarina: en búsqueda de J.K.Rowling

Oporto es una ciudad dentro de todo pequeña por lo que el viajero puede ir tranquilo, recorriendo cada una de sus calles. La Rua de Santa Catarina es una de las más destacadas de la ciudad a donde se encuentran algunos lugares imprescindibles: el Café Majestic que fue inaugurado en 1921 y que tuvo el honor de tener entre sus mesas a muchas personalidades de la cultura de la ciudad y a nada más y nada menos que a J.K Rowling, la creadora de Harry Potter.

Los fanáticos de la saga se van a volver locos en esta ciudad porque la escritora pasó varios años viviendo allí y muchos de los capítulos de sus libros -principalmente los primeros- fueron inspirados en esas calles.

Según dicen, la escritora inglesa se inspiró por ejemplo en la fiesta universitaria Queima das Fritas para diseñar las togas de los estudiantes de Hogwarts. Durante esta festividad, los universitarios de Oporto llevan capas largas color negras y cintas que identifican a sus facultades mientras merodean por la ciudad. Se celebra la primera semana de mayo y es una de las fechas más pintorescas y caóticas para visitar Oporto.

Otra de las paradas que deben hacerse en la Rua Santa Catarina es en la librería Lello. Está en la lista de las más bellas del mundo y, si bien seguramente habrá que hacer una larga cola para entrar, vale la pena. La entrada tiene un costo de 4 euros que, si comprás un libro adentro, te lo descuentan del precio final.

Según cuentan, J.K. Rowling también pasaba gran parte de su tiempo en ese lugar y al entrar al atmósfera te transporta instantáneamente al mundo de Harry Potter. Las escaleras centrales y la ornamentación son muy similares a las que se ven en las imágenes del castillo.

Avenida de los Aliados y Torre de los Clérigos: un poco de historia

Oporto tiene muchas iglesias y edificios históricos que vale la pena visitar pero para tener un pantallazo general, es recomendable visitar la Avenida de los Aliados. En este recorrido se podrá observar una serie de edificios modernistas muy particulares y el Ayuntamiento de la ciudad, encumbrando la gran avenida con un tamaño imponente.

En la otra punta de la avenida se llega a la Plaza de la Libertad, la más importante de la ciudad que está adornada con una estatua del Rey Pedro IV.

Una buena recomendación es hacer un paseo guiado a la gorra con Sandemans. Hay varias salidas en español y son muy interesantes.

La Ribera: para probar unos buenos vinos

Todas las bodegas están en Gaia, no en Oporto. No es necesario tomarse un transporte ni mucho menos, simplemente se debe cruzar el puente Luiz I -construido por Eiffel- y caminar la ribera del otro lado del río.

Gaia es bohemia y muy chic, con callecitas empedradas y casas de diseño. Hay mucho arte callejero y las entradas a las bodegas son imponentes. En el recorrido, hay algunas que son más recomendables que otras. Acá una lista de las mejores tres:

Ferreira: es la más grande y una de las que están más cerca del puente. El costo es de 5 euros y al final de la visita te dan a probar dos variedades distintas de vino.

Ramos Pinto: si bien las variedades son más o menos las mismas, el edificio es lo diferente: se trata de una pequeña vivienda que data del siglo XIX. Cuesta 2 euros.

Wiese & Kohn: es una bodega que en vez de utilizar barricas de madera, usa de hormigón por lo que el paseo no es muy pintoresco. Sin embargo, los que saben dicen que es uno de los vinos más ricos. Y, para tener en cuenta, es gratuita.

Guía práctica para visitar Oporto

Acá debemos hacer una aclaración: el vino que se produce en Oporto no tiene nada que ver con los vinos que estamos acostumbrados los argentinos. La fermentación de la uva se interrumpe a partir de añadir aguardiente, por lo que suelen ser mucho más fuertes.

¿Te gustaría conocer Oporto? ¿Ya fuiste y tenés otros lugares para recomendar?

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